Recorrer la costa entre Valencia y Alicante es una de esas experiencias que combinan lo mejor del Mediterráneo: playas amplias, calas de aguas claras, paseos marítimos animados y pueblos con sabor marinero. Además, es un trayecto muy agradecido para organizar a tu medida: puedes plantearlo como una escapada de fin de semana, un viaje de varios días con paradas, o incluso una ruta en tren con tramos a pie.
En esta guía encontrarás itinerarios costeros especialmente bonitos, con ideas de paradas y planes que ayudan a convertir el trayecto en un viaje lleno de momentos memorables.
De un vistazo: rutas recomendadas según tu estilo de viaje
| Itinerario | Ideal para | Qué lo hace especial | Paradas clave |
|---|---|---|---|
| Valencia – Cullera – Gandía – Dénia | Playas largas y ambiente costero | Arenales, miradores y paseos marítimos | Cullera, Tavernes, Gandía, Oliva, Dénia |
| Dénia – Jávea (Xàbia) – Moraira – Calpe | Calas y paisajes de postal | Tramos escénicos y agua turquesa | Les Rotes, Cabo de San Antonio, calas de Jávea, Moraira, Peñón de Ifach |
| Calpe – Altea – Benidorm | Pueblos bonitos y vistas panorámicas | Casco antiguo blanco y bahías amplias | Altea, miradores, paseo marítimo de Benidorm |
| Benidorm – Villajoyosa – Alicante | Ruta fácil con cultura y playa | Colores, playas urbanas y patrimonio | Casas de colores en Villajoyosa, El Campello, Alicante |
| Alicante – Santa Pola – Guardamar (extra costero) | Extender el viaje con naturaleza | Dunas, salinas y grandes arenales | Santa Pola, dunas, Guardamar |
Itinerario 1: Valencia – Cullera – Gandía – Dénia (el Mediterráneo más clásico)
Este itinerario es perfecto si te apetece empezar con el Mediterráneo más reconocible: playas amplias, paseos marítimos y paradas cómodas para comer bien y caminar junto al mar. Es una ruta excelente para quienes buscan un equilibrio entre relax, fotos bonitas y servicios a mano.
Parada 1: Cullera y sus miradores
- Qué hacer: paseo por la zona de playa, fotografía de la bahía y subida a puntos altos para disfrutar vistas panorámicas.
- Por qué merece la pena: combina ambiente costero con la sensación de “escapada” gracias a sus miradores.
Parada 2: Tavernes de la Valldigna y la transición hacia la Safor
- Qué hacer: parar a estirar las piernas en la costa y seguir avanzando sin prisas.
- El plus: el recorrido se vuelve muy agradable para conducir, con el mar cada vez más presente.
Parada 3: Gandía (playa y paseo)
- Qué hacer: paseo por el litoral, helado al atardecer y cena con brisa marina.
- Ideal si viajas en familia: playa larga, accesible y con ambiente.
Parada 4: Oliva y sus arenales
- Qué hacer: disfrutar de un tramo de playa más tranquilo, caminar descalzo por la orilla y recargar energía.
- Beneficio: un respiro perfecto entre paradas más concurridas.
Final de etapa: Dénia, puerta de la Marina Alta
Dénia suele convertirse en uno de los grandes recuerdos del viaje. Su mezcla de gastronomía, puerto y ambiente mediterráneo hace que sea un final de etapa redondo o un punto de partida ideal para explorar calas al día siguiente.
- Plan recomendado: paseo al atardecer y cena para celebrar la llegada a la Marina Alta.
Itinerario 2: Dénia – Jávea (Xàbia) – Moraira – Calpe (calas, acantilados y agua turquesa)
Si tu idea de “ruta bonita” incluye calas, acantilados y paradas cortas para bañarte y hacer fotos, este itinerario es el más inspirador. La Marina Alta concentra algunos de los paisajes más fotogénicos del litoral, con tramos donde la costa se vuelve especialmente escénica.
Tramo Dénia – Les Rotes (sensación de costa salvaje)
- Qué buscar: pequeñas zonas donde el mar se siente más cerca y el paisaje cambia frente a las playas abiertas del norte.
- Momento perfecto: primera hora del día para una caminata ligera y fotos con luz suave.
Jávea (Xàbia): calas y miradores
Jávea es un gran “sí” si te gustan los lugares que invitan a parar varias horas: una cala para bañarte, un mirador para respirar hondo y una comida tranquila con vistas.
- Plan de éxito: alternar cala + mirador + paseo corto.
- Resultado: un día muy completo sin necesidad de recorrer grandes distancias.
Moraira: encanto costero y ritmo relajado
- Qué aporta: un ambiente agradable para caminar, tomar algo y disfrutar del mar sin prisas.
- Por qué encaja en la ruta: es una parada “equilibrante” entre tramos escénicos y la llegada a Calpe.
Calpe y el Peñón de Ifach (icono del litoral)
Calpe es una de esas paradas que elevan el viaje: su gran símbolo natural crea un telón de fondo espectacular para fotos, paseos y recuerdos. Además, la ciudad ofrece muchas opciones para comer, pasear y alargar la tarde.
- Imprescindible: buscar puntos donde el Peñón domine el horizonte para capturar la foto del viaje.
Itinerario 3: Calpe – Altea – Benidorm (postales mediterráneas y energía costera)
Este itinerario es ideal si quieres combinar un casco antiguo con encanto y bahías amplias con un final de etapa más vibrante. Es un tramo que suele gustar mucho por el contraste: blanco y azul en Altea, y grandes vistas urbanas y marítimas al acercarte a Benidorm.
Altea: el blanco y azul más fotogénico
Altea es una parada que se disfruta con calma, callejeando y buscando miradores naturales hacia el mar. Su estética mediterránea, con fachadas claras y detalles azules, suele ser un punto alto del viaje para quienes buscan fotos bonitas y ambiente de pueblo costero.
- Mejor plan: paseo sin mapa, subiendo hacia las zonas más altas del casco antiguo.
- Beneficio: obtienes vistas y fotos memorables con muy poco esfuerzo.
Benidorm: paseos marítimos y panorámicas
Benidorm es sinónimo de costa en grande: amplias playas, largos paseos y un skyline que no se parece a ningún otro punto del recorrido. Si te apetece un final con energía, aquí es fácil cerrar el día con una caminata junto al mar y una cena con ambiente.
- Para exprimirlo: elegir una franja de paseo al atardecer y disfrutar del cambio de luz sobre la bahía.
Itinerario 4: Benidorm – Villajoyosa – El Campello – Alicante (colores, historia y llegada a ciudad)
Este tramo es perfecto para quienes quieren una ruta costera muy cómoda y con paradas que aportan variedad: un pueblo con identidad, tramos de playa fáciles de disfrutar y una llegada a Alicante con opciones culturales y urbanas.
Villajoyosa: casas de colores y ambiente marinero
Villajoyosa destaca por su imagen inconfundible de fachadas coloridas junto al mar, un lugar ideal para pasear, sacar fotos y tomarte un descanso con sabor mediterráneo.
- Plan recomendado: paseo relajado y pausa para disfrutar del entorno.
El Campello: costa accesible para una parada rápida
- Qué hacer: estirar las piernas, tomar algo y seguir ruta con la sensación de haber “saboreado” la costa.
- Beneficio: es una parada fácil que encaja bien incluso en itinerarios con poco tiempo.
Llegada a Alicante: paseo, playa y planes urbanos
Alicante es un cierre fantástico para el viaje: combina playa urbana, paseos agradables y una oferta amplia de gastronomía y planes. Es el tipo de destino donde puedes celebrar el final de ruta con una noche especial o alargar el viaje un día más sin complicaciones.
- Para un final redondo: paseo al atardecer y cena tranquila.
Itinerario 5 (extra): Alicante – Santa Pola – Guardamar (más naturaleza y grandes arenales)
Si quieres extender la experiencia más allá de Alicante, este extra te aporta un Mediterráneo distinto: más abierto, con tramos donde la naturaleza y los arenales tienen mucho protagonismo. Es una opción excelente para añadir un día de desconexión.
Santa Pola: esencia marinera y vistas costeras
- Qué aporta: ambiente de costa y buena sensación de escapada.
- Plan sencillo: paseo + comida + tramo de playa.
Guardamar: dunas y playa para caminar sin prisa
- Ideal para: caminar largo rato, hacer fotos naturales y cerrar el viaje con calma.
- Resultado: una despedida del Mediterráneo con aire limpio y horizonte amplio.
Cómo elegir tu ruta perfecta (según el tiempo y lo que te apetece)
Si tienes 1 día
- Opción A: Valencia – Cullera – Gandía (playas y paseo, sin complicarte).
- Opción B: Dénia – Jávea – Moraira (calas y paradas fotogénicas).
Si tienes 2 o 3 días
- Plan equilibrado: Valencia – Dénia (día 1) y Dénia – Calpe – Altea (día 2) con margen para bañarte y pasear.
- Final potente: añade Benidorm y llega a Alicante con una tarde completa.
Si tienes 4 a 6 días
- Ruta completa: Valencia – Cullera – Gandía – Dénia – Jávea – Moraira – Calpe – Altea – Villajoyosa – Alicante.
- Extra relajado: amplía hacia Santa Pola y Guardamar para un cierre más natural.
Consejos prácticos para disfrutar más la costa (sin perder tiempo)
- Prioriza la luz: para fotos y paseos, el amanecer y el atardecer ofrecen los momentos más bonitos del día.
- Alterna paradas: combina una playa amplia con una cala más íntima para sentir variedad sin hacer muchos kilómetros.
- Planifica “paradas cortas”: incluso 30 a 60 minutos en un mirador o paseo marítimo pueden transformar el viaje.
- Haz el viaje tuyo: elige 2 o 3 lugares “estrella” por día y deja el resto como opcional. Así el itinerario se siente ligero y disfrutón.
Conclusión: un viaje para volver con la galería llena (y la mente en modo Mediterráneo)
Entre Valencia y Alicante tienes una de las franjas costeras más agradecidas para diseñar un viaje a tu gusto: desde playas largas con paseo marítimo hasta calas de agua clara, pueblos blancos y miradores inolvidables. Si eliges el itinerario que mejor encaja con tu ritmo y reservas tiempo para caminar, bañarte y mirar el mar, el resultado es casi garantizado: un viaje fácil de disfrutar y difícil de olvidar.
